El desarrollo y crecimiento de los empleados y por ende, de las empresas depende en gran medida de cuán incentivado y valorado se sienta su staff. No todas las compañías encuentran fácilmente el modo de motivarlos o de reconocerlos de manera adecuada. Aquí van algunos tips para aquellas pequeñas empresas que buscan algún consejo al respecto:
Motivación como equipo:
- Es importante crear un programa de beneficios, que no debe traducirse en un beneficio monetario, sino en algún premio que los empleados puedan disfrutar, por ejemplo, algún regalo corporativo que puedan compartir con sus familias. Esto suele ser un motivador primordial para el cumplimiento de objetivos. El planteo de este programa marcará que, en tanto la empresa se beneficie, los empleados recibirán su premiación.
- Hacerle saber al empleado la importancia de su trabajo, más allá de su rutina diaria. Mostrarle cuál es el objetivo primordial de la empresa, cuál es la misión de la misma para lo cual el aporte de su tarea es primordial. Cuando el empleado se concientiza de ello, del objetivo final de la empresa, comienza a dejar de lado el aburrimiento por sus tareas ordinarias.
- Mostrarle al empleado la importancia de su trabajo pensado como en pasos, donde su labor es importante para pasar al paso siguiente y que de él depende que su compañero pueda continuar lo que sigue para así completar y alcanzar los objetivos planteados.
- Mantener un ambiente feliz, aseado y divertido, dándole color a las paredes o a la ambientación, organizar un día de la semana para vestir diferente, programar desayunos de trabajo, organizar juegos internos y actividades que los anime y afiance la colaboración propia del trabajo en equipo.
- Comenzar el día con una charla motivacional de unos 10 ó 15 minutos, como hacen los equipos de futbol antes de salir a la cancha. Mostrarle lo que están haciendo bien, reconocerlos y felicitarlos y marcar las tareas a hacer ese día para que les vaya mejor aún.
- Es importante para el empleado sentirse partícipe de la toma de decisiones, por ello se recomienda comentarles los cambios que haya en la empresa, que participen de los procesos y escuchar las posibles soluciones que pudiesen brindar.
Motivación individual:
- Es importante pensar en la capacitación constante del personal, organizarle seminarios, talleres, charlas informativas. La actualización permanente del empleado hace que su motivación e interés laboral aumenten considerablemente.
- Escuchar las motivaciones personales de cada uno y plantearle enfoques de trabajo o labores en áreas relacionadas con sus intereses.
- Oír a los empleados de manera casual, saber qué les sucede a nivel personal. Parece una tontera pero suele ser una herramienta muy útil a la hora de la valoración y el reconocimiento hacia nuestro staff.
- Ponerse en los zapatos del otro, pensar cómo te gustaría que te tratasen si fueses ese empleado, hacer el ejercicio de imaginar cómo te gustaría que fuese tu empleador si estuvieses en su lugar. Y por sobre todo, elogiar sus logros para que se sienta valorado. Si este elogio es frente al resto del staff logra además un efecto de deseo en los demás que obliga a mejorar de manera inconsciente la forma de trabajo.
Motivación general:
- Otorgar algún descanso de vez en cuando.
- Organizar fiestas: de fin de año, para el día del amigo, etc. Plantear juegos con entrega de premios y sorpresas.
- Colocar buzones o cajas para recibir ideas y sugerencias.
A diferencia de la creencia generalizada, la motivación hacia el personal no pasa por lo meramente económico, sino por saber premiarlos y marcar un reconocimiento de algún modo original, tiene que ver más con la experiencia misma que con un aumento de sueldo.
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